La compañía resultante de la fusión entre Vueling y Clickair será una realidad a partir de este verano. Y repercutirá directamente en la dinámica del Aeropuerto de Barcelona, por tener en la Ciudad Condal su sede y base de sus operaciones.
“Esta siendo un proceso muy positivo, porque hay voluntad de cooperación por ambas partes. Atenderemos a todas las peticiones de las autoridades para garantizar que todo se hace de forma correcta y para que, al final, los pasajeros mantengan su libertad de elección”. Con estas palabras daba inicio Josep Piqué, presidente de Vueling, la rueda de prensa que tuvo lugar esta mañana en la sede del grupo.
En breve se reunirán los Consejos de Administración y se tomarán las últimas decisiones para empezar cuanto antes con este nuevo proyecto en común. Un proyecto que convertirá a la nueva aerolínea en la primera compañía aérea de Barcelona, la tercera de España (después de Iberia y Ryanair) y la cuarta low cost de Europa. “Una compañía española con sede en Barcelona y con vocación europea”, en palabras de Piqué.